P.N.03 es el primero de los llamados comunmente "Capcom 5", un ambicioso proyecto liderado por Shinji Mikami que pretende traer aire nuevo a la industria, nacido a partir de la necesidad de alejarse de lo establecido hoy día y dar libertad total a algunos de los diseñadores más eminentes de la propia Capcom para desarrollar juegos diferentes y originales. Gamecube es el sistema que alberga este proyecto (Mikami-san no siente gran simpatía por PS2 y Xbox tiene muy poca penetración en Japón, lo que unido a las buenas relaciones con Nintendo, hicieron la decisión evidente), y hasta el momento tiene ya dos de sus componentes en la calle, a la espera de ver Dead Phoenix, Killer 7 y Resident Evil 4.
De todos ellos, P.N.03 fue el que más suspicacias levantó, ya que muchos lo vieron en las primeras imágenes como un clónico de Devil May Cry, lo que no guardaba sentido con el deseo de "originalidad" que abanderaba los 5 proyectos. Con el tiempo, se hizo evidente que la cosa no iba por ahí hasta que se pudo jugar a la versión japonesa, que acabó rápidamente con cualquier duda sobre la originalidad del título.
En esencia, P.N.03 es un Shoot´em Up en estado puro. Tiene una historia casi nula, que sirve para explicar motivaciones, dar un poco de relieve a la protagonista (Vanessa Z. Schneider) y poco más. Tampoco hay puzzles, ni laberintos, ni pruebas de ningún tipo, sino pura, llana y divertida acción, un continuo intercambio de fuego entre una horda de enemigos y tú, exactamente como se podría esperar de títulos como Ikaruga, salvando las distancias.
La introducción es vibrante. Vanessa, una mercenaria a sueldo especializada en la eliminación de robots, es llamada a una colonia espacial en donde el sistema central ha sido alterado, volviendo locos a todos los robots y asesinando sistemáticamente a todos los humanos que tuvieron la desgracia de estar allí en ese momento. El cliente que la ha contratado es una persona desconocida, que intercambiará datos y conversación con Vanessa a lo largo de todo el juego.
Una vez en la colonia espacial, se sucede una presentación que sirve como excelente prologo de este título. Una secuencia cinemática (de las pocas que hay) muestra como Vanessa llega a la estación mediante el teletransporte y comienza a poner en funcionamiento su traje. Dos robots se dirigen a su encuentro y disparan, pero ella permanece impasible mientras los rayos pasan rozando su pelo. Lanzan un nuevo ataque, pero no consiguen más que la indiferencia de la chulesca protagonista, que una vez que se ha cansado de humillarles mediante unos movimientos de esquiva, los despacha con un rayo. Todo esto cargado del estilo y elegancia que desprende Vanessa, que pese a que no tiene una historia muy elaborada en torno a ella, no lo necesita para despertar la simpatía del jugador. |